Con la reforma introducida hace poco a la Ley de Compañías, se abre la posibilidad a que los accionistas de las compañías anónimas puedan celebrar pactos en los que establezcan condiciones para la negociación de acciones[1]. Esta reforma abre el espectro a una serie de posibilidades que se han desarrollado en el derecho corporativo y que pueden ser de mucha utilidad para los inversionistas locales.

Hay tres tipos de pactos parasociales:

(i) los que regulan principalmente la voluntad de los socios frente a sus relaciones directas sin intervención de la sociedad; por ejemplo, derechos de adquisición preferente, obligaciones lock up, venta conjunta, drag o tag along, coberturas de perdidas, protocolo familiar, entre otros;

(ii) los que se suscriben con el fin de proporcionar ventajas a la propia sociedad, como por ejemplo préstamos o financiación adicional por parte de los socios, reintegro de patrimonio en caso de pérdidas, etc. Sin duda su aplicación resulta en beneficio de la sociedad; y,

(iii) los que se dirigen al régimen de toma de decisiones y formas de organización de la sociedad ya sea sobre las políticas, plan de negocios, órgano de administración, la facultad de un accionista para solicitar la liquidación en caso de cumplirse condiciones especiales, etc.

De esta manera, el pacto entre accionistas posibilita a las partes a establecer las obligaciones adicionales y recíprocas, que trascienden el estatuto de la compañía, que estimen convenientes derivadas del vínculo como partícipes de un negocio.

Este tipo de pactos son de mucha utilidad pues contemplan acuerdos privados, que por su naturaleza se deben regular de manera especial. Ayudan a los accionistas a definir claramente cuáles son las reglas que van a regular su relación y su contenido dependerá de las necesidades de las partes de reforzar las reglas establecidas en el contrato social o que sean necesarios para establecer parámetros mínimos sobre su relación dentro del negocio. De esta manera se resguardan las relaciones entre los socios o accionistas y el compromiso de estos frente a la sociedad.

Por eso la utilidad de los pactos parasociales está dada por la necesidad que tengan las partes de regular una relación comercial tanto al inicio, como durante el desarrollo del negocio. Por eso, mientras más resguardos adopten los partícipes para proteger su inversión o mejorarla, mayores posibilidades tienen de obtener buenos resultados. Siempre hay mecanismos que ayudan a prevenir conflictos o fracturas al interior de la sociedad, los pactos parasociales son uno de ellos.

[1] http://www.pbplaw.com/posibilidad-celebrar-pactos-accionistas-negociacion-acciones/

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