¿Se puede suscribir contratos por los que el proveedor deba vender los productos a un solo comprador? Sí. Se tratan de acuerdos de suministro exclusivo y para que no se consideren ilegales a la luz del Derecho de competencia, es necesario tomar en cuenta lo siguiente:

Estos contratos obligan al proveedor a vender sus productos solamente a un comprador; la motivación principal es que ningún competidor del comprador pueda adquirir los productos del proveedor. El suministro exclusivo se puede lograr a través de un acuerdo en el que se pacte esta obligación o con incentivos económicos entre el proveedor y el comprador, lo que producirá el mismo efecto, el proveedor concentrará sus ventas en un solo comprador[1].

Los acuerdos de suministro exclusivo son una forma de acuerdos de especialización, estos acuerdos contribuyen a mejorar la “producción o distribución de los productos cuando las partes tienen conocimientos, activos o actividades que se complementan, ya que pueden concentrarse en la fabricación de determinados productos y trabajar así de forma más eficiente, ofreciendo los productos a precios más ventajosos”[2].

Por ejemplo, en el caso de automóviles, el fabricante de repuestos (A) decide acordar con su comprador (B) que, con los conocimientos técnicos que tiene A y las directrices de B, A producirá repuestos mejores con materiales más baratos que no comprometan la calidad del producto. Para esto, B deberá hacer una inversión para que A fabrique el repuesto; para recuperar la inversión, B acuerda con A que solo suministrará su nuevo repuesto a B, durante el tiempo que dure el acuerdo A podrá perfeccionar el repuesto y generar eficiencias para el consumidor. En definitiva, son los usuarios finales los que terminan beneficiándose de estos acuerdos[1].

A pesar de lo mencionado, en determinadas circunstancias estos acuerdos pueden generar efectos anticompetitivos. El principal riesgo para el mercado reside en la exclusión de otros compradores. Para realizar el análisis del riesgo se debe tomar en cuenta algunos factores, entre ellos, la posición que tiene el comprador y su cuota dentro del mercado.

Si el comprador se encuentra dentro del mercado aguas abajo (mercado de distribuidores y minoristas) y tiene una cuota de mercado elevada, podría generarse efectos de exclusión como también si es que el mismo comprador está, además, en el mercado aguas arriba (mercado de proveedores, mayoristas o materias primas) y mantiene una posición dominante. Por ejemplo, en el caso de que un vendedor de medicamentos (mercado aguas abajo) con una cuota de mercado de 35% (dominancia) acuerde con un laboratorio de medicamentos (mercado aguas arriba) que suministre exclusivamente un componente esencial para una enfermedad a ese único comprador esto podría generar la exclusión de otros compradores al componente y generar efectos anticompetitivos.

Otro factor que se debe analizar para evitar efectos anticompetitivos es la duración del acuerdo y el porcentaje de suministro vinculado[3]. Lamentablemente, dentro de la jurisprudencia ecuatoriana no existe un estándar sobre el tiempo de duración, al contrario, la Comisión Europea ha determinado que los acuerdos de suministro exclusivo inferior a cinco años y suscritos por empresas no dominantes no generan efectos anticompetitivos, sin embargo, los acuerdos que superan una duración de cinco años excluyen de manera evidente a otros competidores y no son capaces de compensar los efectos perjudiciales en la competencia a través de posibles eficiencias.

Finalmente, se debe tomar en cuenta el nivel del comercio y la naturaleza del producto. En primer lugar, es preferible suscribir estos tipos de acuerdos respecto de productos que se consideren intermedios u homogéneos. Los productos intermedios al ser productos utilizados como insumos en la producción de otros bienes no son de acceso restringido (como los repuestos de autos), así como los productos homogéneos que no tienen características y calidades lo suficientemente diferenciadoras para hacerlos únicos. En segundo lugar, es más fácil para los fabricantes que han sido excluidos del acuerdo seguir manteniendo sus clientes en virtud de que tiene la facilidad para acceder a esos mismos insumos, no es el mismo caso, por ejemplo, para los distribuidores que tienen que atender la demanda del consumidor final que no pueden fabricar el mismo bien que ha sido excluido. Así, los efectos anticompetitivos podrán manifestarse cuando se excluya el suministro de productos finales de marca o productos intermedios diferenciados donde existan obstáculos de acceso.

[1] Comisión de la Comunidad Europea. Directrices relativas a las restricciones verticales. https://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2010:130:0001:0046:ES:PDF

[2] Comisión de la Comunidad Europea. Reglamento No. 1218/2010 de 14 de diciembre de 2010.

[3] Comisión de la Comunidad Europea. Directrices relativas a las restricciones verticales. https://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2010:130:0001:0046:ES:PDF.

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