La resolución de controversias mediante arbitraje requiere que las partes contractuales se pongan de acuerdo sobre varios temas. Uno de esos temas es decidir respecto cuál debe ser el fundamento que debe utilizar el tribunal arbitral para resolver la controversia. La primera alternativa es que el arbitraje sea resuelto “en derecho”. Esto significa que el tribunal arbitral se fundamentará en las leyes y reglamentos que aplican al contrato. Por ejemplo, en las controversias relacionadas con contratos de arrendamiento de inmuebles, se aplicarían las normas del Código Civil y de la Ley de Inquilinato y para los contratos comerciales de venta de maquinaria aplicarían el Código de Comercio y el Código Civil. En contraposición, las partes pueden acordar que la disputa se resuelva “en equidad”. En este tipo de arbitraje, el tribunal arbitral no aplica ni leyes ni reglamentos para resolver la disputa sino su entendimiento de lo que es justo y equitativo. A manera de ejemplo, en una disputa sobre arrendamiento de inmueble, el tribunal arbitral no tomaría en cuenta ni la Ley de Inquilinato ni el Código Civil sino que estudiaría los hechos del caso y la manera cómo han actuado las partes para encontrar una solución justa. Es importante que quienes negocian las cláusulas arbitrales tomen en cuenta que la Ley de Arbitraje y Mediación establece que si las partes no indican si el arbitraje se resolverá en equidad o en derecho, el tribunal arbitral deberá resolver en equidad. Dependiendo de las particularidades de cada contrato, los dos tipos de arbitraje pueden ser recomendables. En cada caso particular, existen elementos específicos que le permiten al abogado recomendar a su cliente si le conviene utilizar el arbitraje en derecho o el arbitraje en equidad. PARA OBTENER MÁS RECOMENDACIONES SOBRE EL TIPO DE ARBITRAJE A UTILIZAR EN SUS CONTRATOS, CONTACTE A JUAN FRANCISCO GONZÁLEZ. jgonzalez@pbplaw.com