El arbitraje es un método de resolución de disputas cada vez más utilizado para los negocios en Ecuador. Desde que entró en vigencia la Ley de Arbitraje y Mediación, ha crecido notablemente el número de contratos en los cuales se incluye una cláusula por la cual las partes deciden someter sus eventuales diferencias al arbitraje. Las principales razones por que las cuales las compañías y las personas deciden incluir estas cláusulas arbitrales consisten en que el arbitraje les permite tener relativa certeza sobre el tiempo, los costos y la rectitud con que se resolverán sus potenciales controversias.

Pero incluir una cláusula arbitral en los contratos no es siempre recomendable. Cada contrato tiene sus propias particularidades y de éstas dependerá si es conveniente resolver la disputa en arbitraje o si es preferible acudir a la justicia ordinaria.

Uno de los puntos más relevantes para tomar la decisión tiene que ver usualmente con el costo de un eventual arbitraje. Arbitrar una disputa supone el pago de una tasa arbitral que no tiene equivalente en la justicia ordinaria. Por esto, si la tasa y otros costos del arbitraje son mayores o similares al beneficio que las partes esperan recibir de un contrato, podrían considerarse que no es rentable arbitrar la disputa, sino resolverla ante los jueces ordinarios. Especial atención en materia de costos merece el sometimiento a arbitrajes en el extranjero o por entidades arbitrales internacionales púes en esos casos los costos son notablemente más altos.

Otro asunto a tomar en cuenta es que no todas las disputas son arbitrables. De acuerdo a la Ley de Arbitraje y Mediación, solamente aquellos asuntos “transigibles”, que no son otra cosa que asuntos privados en que se refieren a derechos de libre disposición, pueden resolverse en arbitraje. Por ejemplo, cuestiones de seguridad social, asuntos de filiación o matrimonio, las sanciones derivadas de delitos penales de acción pública, entre otras, no pueden ser resueltos en arbitraje porque la ley impide que las partes en disputa lleguen a un acuerdo privado sobre estos temas.

En los contratos comerciales nuestra recomendación es que se incluya una cláusula arbitral pues este sistema de resolución de disputas garantiza de mejor manera el reconocimiento o restauración de los derechos de las partes.

Para obtener más recomendaciones sobre el uso del arbitraje en sus contratos, contacte a Juan Francisco González (jgonzalez@pbplaw.com).

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