Cuando existe el interés de invertir, adquirir o asociarse con una compañía (“target”), una de las tareas más importantes es determinar si ese target está involucrado en actos de corrupción.

Hacer negocios con un target que está involucrado en actos de corrupción puede acarrear graves consecuencias legales y reputacionales que podrían resultar en importantes daños económicos y sanciones.  No detectar estos casos a tiempo, además afectará el valor del negocio. El due diligence es el mecanismo más efectivo para minimizar el riesgo de adquirir contingencias por soborno u otros actos delictivos.

Las buenas prácticas legales y comerciales recomiendan que el interesado se apoye en sus asesores legales externos para realizar un due diligence general, que incluya una sección anticorrupción con los siguientes objetivos:

  • Determinar el nivel de riesgo de corrupción que existe dentro de una compañía, para que los tomadores de decisiones tengan elementos de juicio objetivos para seguir o no con la transacción.
  • Brindar criterios objetivos para la determinación del precio de compra de una compañía o el valor de la inversión.
  • De ser necesario, establecer acuerdos entre las partes para asumir los riesgos y consecuencias de actos de corrupción a través de cláusulas contractuales.
  • Definir si existe la necesidad de tomar medidas disciplinarias, correctivas y de mejoramiento, luego de que la transacción se haya completado.  

El due diligence anticorrupción es particularmente importante para transacciones en las que están involucradas compañías provenientes de Estados Unidos o Europa, en donde la legislación anticorrupción establece obligaciones de verificación muy rigurosas, incluso para hacer negocios en otros países.  Varias compañías de Estados Unidos ya han tenido que pagar multas millonarias en ese país por haberse relacionado con targets en América Latina que consiguieron negocios a través de sobornos.

Lo ideal es que el due diligence en cumplimiento corporativo sea realizado antes de que se cierre la transacción, al mismo tiempo que se verifican otros tipos de riesgos legales del target.  Sin embargo, si esto no es posible, se debe hacer una auditoría del target una vez que el interesado tenga acceso a sus documentos.  Lo más importante es que los interesados tengan claro el terreno en el que están pisando, para así evitar consecuencias legales y reputacionales que pueden derivar en pérdida de negocio, sanciones penales y multas millonarias. Finalmente, es importante que esta tarea de due diligence sea coordinada con la auditoría legal de otras áreas de práctica, como en asuntos laborales, fiscales y de competencia, a fin de que el cliente tenga una visión completa del target.

Advertencia: El boletín de Pérez Bustamante & Ponce no es ni podrá ser usado como asesoría u opinión legal, en vista de que se trata de un documento puramente informativo.