Las buenas prácticas corporativas indican que las compañías deben actuar éticamente y en apego a las normas aplicables. Esto sirve para potenciar su crecimiento sostenido y evitar daños legales y reputacionales. Si una compañía no actúa de forma ética y en apego a la ley, es decir observando las buenas prácticas de Compliance, sus administradores, el personal y también las propias compañías se exponen a sanciones económicas y penales que incluyen multas, pérdida de libertad de las personas involucradas e incluso la disolución corporativa. Existen varias maneras para conseguir que las compañías actúen ética y legalmente. Entre estas, la más importante es la aplicación del concepto de “Tone at the Top”. Bajo este concepto, es tarea y obligación de todos los miembros de la alta administración de la compañía (gerentes, miembros de junta o miembros de directorio) establecer el tono en las actuaciones de la compañía en apego a las políticas corporativas y leyes aplicables, pero sobre todo demostrar a todo el personal de la compañía que sus actuaciones son ética y legalmente adecuadas. Varios estudios demuestran lo beneficioso que resulta que la alta administración establezca el tono ético de cada compañía; esta es una característica esencial de buen liderazgo contemporáneo. Cuando el personal de una compañía percibe que los miembros de la alta administración no establecen adecuadamente el tono ético de la organización, ya sea por lo que hacen o por lo que dejan de hacer, las personas pierden confianza en la compañía y en sus líderes lo cual puede resultar en pérdida de productividad o incluso en renuncia de personal clave. Ejemplos de acciones claras y decisivas que puede tomar la alta administración de una compañía para demostrar su compromiso de actuar ética y legalmente incluyen:
  • Designar una persona a cargo de asuntos de ética y Compliance con voz y voto en la junta y/o directorio de la compañía;
  • Rechazar oportunidades de negocio cuando existen riesgos de que tales negocios puedan tener componentes de ilegalidad;
  • Implementar un Programa de Compliance robusto y demostrar con sus propios actos que existe el compromiso necesario para su ejecución;
  • Sancionar a los miembros de la alta administración que realicen actos antiéticos o ilegales de la misma manera que se sanciona a otras personas de la organización que incumplen las normas de Compliance.
Cuando los administradores de la compañía transmiten “Tone at the Top” a su personal, demuestran liderazgo, protegen su buena reputación y generan beneficios cuantificables para la empresa. La responsabilidad de actuar de forma legal y ética recae en todos los individuos que forman parte de una compañía, principalmente, de sus administradores.