La jubilación patronal consiste en el pago de una pensión mensual y vitalicia para el trabajador que haya prestado sus servicios al mismo empleador por 25 años o más, calculada conforme al Código del Trabajo. Como alternativa a esa pensión mensual, puede hacerse un pago único sustitutivo conocido como fondo global. Esta forma de pago es una excepción que de acuerdo a la ley solo opera cuando el trabajador la solicita y el empleador la acepta. La ley también prevé que si se despide un trabajador que tenga más de 20 y menos de 25 años de labor, éste tendrá derecho a un pago proporcional de la jubilación patronal.

En caso de que se elija pagar un fondo global, su monto se fundamenta usualmente en cálculos actuariales relacionados también al ámbito tributario. Sin embargo, en los últimos años se han generado ciertas dudas sobre la validez de basar la cuantía del fondo global en cálculos actuariales, y los tribunales de justicia han señalado de manera reiterada que la jubilación patronal es esencialmente una obligación de pago mensual para el sustento del trabajador jubilado. Los tribunales también han señalado que la entrega del fondo único, si se da, debe sustentarse en un cálculo que equivalga al pago de las pensiones mensuales y adicionales establecidas en la ley (décimos), es decir, sin aplicar tasa de descuento alguna. Sea cual fuere la forma de pago convenida, el acuerdo debe ser firmado ante el Inspector del Trabajo o ante Notario Público.

Es importante recordar que la jubilación patronal se creó en el año 1938 como un beneficio transitorio para los trabajadores de avanzada edad, que pese a tener varios años de actividad laboral, recién iniciaban su aporte a la Caja del Seguro, pero que seguramente no alcanzarían a laborar 30 años más para acceder a una jubilación. Una vez que los primeros afiliados al régimen de Seguridad Social, en el año de 1968, completaron 30 años de aportaciones y empezaron a gozar de la jubilación por vejez que les otorgaba la Caja del Seguro, se debió extinguir la institución de la jubilación patronal. Es más, a finales de la década de 1960 los reclamos de trabajadores para obtener un doble beneficio fueron negados en su mayoría por los jueces al señalar que el trabajador no tenía derecho para obtener del patrono una doble jubilación. Con las reformas legales de 1979, que incrementaron sustancialmente los valores de las pensiones de jubilación patronal, los trabajadores recobraron interés en ella y proliferaron los reclamos por ese concepto, a lo cual prácticamente se unificó la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia reconociendo el derecho a la doble jubilación. Esto significa que actualmente nadie desconoce que la jubilación patronal es independiente – y acumulable – a la que concede el Seguro Social.

Advertencia: El boletín de Pérez, Bustamante & Ponce no es ni podrá ser usado como asesoría u opinión legal, en vista de que se trata de un documento puramente informativo.