En declaraciones públicas hechas por el Ministro de Trabajo se ha anunciado que el Gobierno planteará al país un Código Integral Laboral. En este contexto, se ha invitado a empresas, institutos, organizaciones, asociaciones y ciudadanos a una primera etapa de identificación de temas y propuestas específicas de reforma normativa en materia laboral.

Se trata entonces de una oportunidad para evidenciar algunas de las limitaciones que establece el actual Código del Trabajo, que data de 1938, y que reducen o limitan el pleno desarrollo de la naciente industria minera, así como para proponer reformas puntuales que permitan una mayor generación de empleo en el sector.

Una de las limitaciones principales que enfrentan las empresas mineras es la existencia de una única jornada ordinaria prevista en el Código del Trabajo que no se compadece con el desarrollo de industrias de explotación de recursos naturales. Es cierto que el Ministerio de Trabajo emitió hace unos años un Instructivo que le permite a las Direcciones Regionales del Trabajo autorizar el trabajo en jornadas especiales pero tal autorización está sujeta al criterio y discrecionalidad de la autoridad de turno.

Otras limitaciones que pueden señalarse son las restricciones al trabajo diario en subsuelo, la contratación de personal extranjero, las recientes limitaciones para ausentarse del país para extranjeros con visas de residencia temporal, la eliminación del contrato a plazo y el incremento salarial a la contratación eventual.

Experiencias en países vecinos.- En Chile, la jornada ordinaria de 45 horas semanales y máximo 10 horas diarias es aplicable también al trabajo en subsuelo, por lo que no existen limitaciones legales especiales para trabajos en subsuelo. Es usual que en el sector minero chileno se utilicen jornadas excepcionales con turnos que incluyen los domingos y feriados, con distribuciones de descanso particulares que permiten continuidad en las operaciones, para maximizar la permanencia de los trabajadores en las denominadas faenas. Igualmente, en Perú es connatural a la actividad minera la utilización de la denominada jornada acumulativa, con la única limitación de que no se supere en promedio de ocho horas diarias o cuarenta y ocho horas semanales en un periodo de tres semanas.

Algunas propuestas para la reforma.- Como sucede en Chile y Perú, no existe fundamento para que la jornada en subsuelo sea de máximo 6 horas, por lo que tal restricción debe eliminarse. La restricción a la jornada en subsuelo fue establecida en la legislación ecuatoriana en el año 1945, cuando probablemente existían condiciones laborales subterráneas no aptas para la seguridad y salud del trabajador. Actualmente, la industria minera seria se maneja con los más altos estándares de seguridad y salud ocupacional, pues se cuenta con maquinaria adecuada, apropiada ventilación y fuentes de luz. En esta misma línea, en la industria minera, cuya actividad principal se centra en lugares alejados de centros urbanos y de difícil acceso, es imperante que se reconozca legalmente la existencia de jornadas especiales y extendidas de trabajo que sean concedidas con base en criterios técnicos y objetivos, sin el pago de recargo por trabajo que no excede de 160 horas al mes.

* Este artículo fue publicado originalmente en la Revista Minergía: minería y energía, número 12, septiembre – octubre 2017, página 10.

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