Entre las novedades que trajo consigo la publicación del Código Orgánico General de Procesos, encontramos los peritajes de parte. A diferencia de los peritajes del antiguo Código de Procedimiento Civil, actualmente cada parte puede ingresar en el proceso su propio peritaje para que acredite o respalde aquello que propone en un proceso judicial. Esto quiere decir que ya no es necesario pedirle al juez que designe un perito para que aclare la situación sobre la cual se litiga, sino que cada parte puede presentar de antemano el análisis de un experto en la materia, con la finalidad de legitimar su pretensión. No obstante, no toda persona puede ser perito en un proceso judicial, por lo que es muy importante saber qué tipo de perito es el ideal para su caso.

En primer lugar, es requisito fundamental que el perito se encuentre acreditado como tal en el Consejo de la Judicatura, en vista de que esta institución es la veedora del correcto funcionamiento del sistema judicial. De esta base de datos, las partes podrán seleccionar de una amplia gama de materias y especialidades al profesional ideal para su juicio; aunque debe mencionarse que no siempre los verdaderos expertos están registrados como peritos.

Después que hemos confirmado que sea un perito acreditado, debemos buscar aquel que tenga la experiencia en la rama de la materia en discusión. Por ejemplo, digamos que estamos frente a un caso en el que queremos demostrar que una persona, dentro de una empresa, por mal manejo de las finanzas causó un perjuicio monetario a la compañía. Lo ideal sería demostrar esto a través de un peritaje contable. Por consiguiente, debemos buscar personas que estén especializados en este tipo de trabajos. Pero ahí tampoco acaba nuestra búsqueda. Además de que sea una persona especializada en contabilidad, digamos que la empresa es una multinacional la cual tiene un régimen de contabilidad distinta por temas tributarios ¿buscaríamos a un liquidador laboral o a un contador público con especialidad en tributación fiscal? Claramente, la segunda opción sería la más acertada. Cabe además mencionar, en el portal de peritos disponibles, se encuentra los datos de contacto, por lo que de todas formas siempre es bueno solicitar las credenciales de la persona que busquemos contratar para asegurarnos de que cuente con la experiencia suficiente para el trabajo.

Ahora que ya hemos seleccionado al perito que cuenta con la experticia técnica, debemos verificar si este no tiene conflicto de intereses con el caso, pues la objetividad e imparcialidad es primordial para la validez del informe pericial. Adicionalmente, es importante recalcar que cada perito debe en audiencia de juicio defender su informe, y estar sujeto a interrogatorios, tanto de los jueces como de los abogados de las partes, inclusive, podría haber un debate entre peritos, pues recordemos que tanto una como otra parte tienen derecho a presentar sus propios expertos para defender sus posturas; por lo que el perito, además, deberá contar con las habilidades para desempeñarse en el estrado.

En conclusión, los informes periciales son una excelente y ágil herramienta que servirá de apoyo para cualquier contienda legal. No obstante, desde temas tan complejos como bioquímica hasta los más sencillos conflictos comerciales, es necesario contar con el perito idóneo y preparado en la materia, para así conseguir los mejores resultados en una contienda legal.

[rule type=”basic”]

Advertencia: El boletín de Pérez Bustamante & Ponce (PBP) no es ni podrá ser usado como asesoría u opinión legal, en vista de que se trata de un documento puramente informativo.